Siemens ensaya en el ‘Solar Impulse’ cómo aligerar el peso de los aviones.

2015/06/09

Horizontal-stabilizer_FEEl segundo viaje del proyecto Solar Impulse, que los emprendedores suizos Bertrand Piccard y André Borschberg lanzaron en 2009 con una primera aeronave para dar la vuelta al mundo impulsada únicamente por la energía del sol, tiene un insospechado compañero de travesía bajo la forma de un relevante avance tecnológico. El gigante industrial alemán Siemens se ha subido a bordo del segundo avión que funciona con energía fotovoltaica, y que está rodeando el globo terráqueo desde marzo pasado, a través de su filial PLM Software (Product Lifecycle Management, o software para la gestión del ciclo de vida del producto).

El aterrizaje de emergencia que el Solar Impulse 2 tuvo que realizar ayer en Japón cuando había iniciado la parte más complicada de su viaje cruzar el Pacífico desde China a Hawai no resta un ápice a las ventajas que ha logrado este segundo prototipo tras usar la tecnología de Siemens. Fundamentalmente, reducir el peso final de su estructura para adaptar el avión a su mayor tamaño y prestaciones en esta segunda travesía. De hecho, la envergadura del Solar Impulse 2 (distancia entre los extremos de las alas) es de 71,9 metros. El A380 de Airbus, el avión más grande del mundo, tiene una envergadura de 80 metros.

En concreto, el avión que pilotan los propios Piccard y Borschberg, ha triplicado el espacio de su cabina (hasta 3,8 metros cúbicos), sin que el peso total de este conjunto no haya siquiera doblado el del primero avión gracias a la utilización de ese software. Ha pasado de 42 a 60 kilogramos de peso.

Alas de ‘keblar’

SI_FlutterOtra funcionalidad del sistema se refiere a su capacidad para corregir defectos y afinar en el diseño de elementos estructurales en material compuesto como las alas. Construidas con keblar, el uso del software de Siemens ha permitido optimizar la cantidad de capas de carbono para el peso y resistencia que tiene que soportar el aparato. Esa optimización se ha traducido en el uso de un tipo de keblar que pesa 25 gramos por metro cuadrado, frente a los 100 gramos por metros del Solar Impulse 1. Todo ello manteniendo la capacidad del avión para aguantar la mayor velocidad de vuelo y las mayores cargas que soportan las alas.

SI_Flutter32Una tercera aplicación se ha realizado en las góndolas que soportan el motor, cuyo aumento de peso para poder soportar a su vez un propulsor mayor, se ha contenido gracias a un diseño estructural distinto y a la capacidad del software para optimizar la forma y características de otros componentes clave como revestimientos y soportes de largueros.

Las capacidades de este software de Siemens ya han sido igualmente testadas por la empresa española fabricante de motores ITP, donde una de las principales ventajas que han extraído es la reducción de tiempo desde la fase de diseño hasta la de producción. Habitualmente, desde los primeros bocetos hasta que se fabrican los primeros materiales pasan unos dos años. La compañía con sede en Zamudio (Vizcaya) va a implantar igualmente el sistema en sus plantas de México y Reino Unido.

Tras el aterrizaje en Japón de ayer, el Solar Impulse 2 ha renunciado a hacer la parte más compleja de su recorrido: atravesar el Pacífico sin escalas. Pero los avances tecnológicos y productivos introducidos por sus dos impulsores en el proceso de diseño y fabricación se verán refrendados cuando culmine el vuelo y servirán al resto de la industria.

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